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07:38PM Feb 01
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HISTORIA E IDEOLOGÍA

roger vilain lanz150La literatura suele a veces resultar más objetiva que la historia, o más nítida, o con mejor puntería a la hora de dar en el blanco a propósito de ciertos horizontes que podríamos encontrar en ella.





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La casa Verde

upata180Las ciudades tienen la fortuna de mostrar su identidad en el detalle; en él, resumen y suman los rostros en los que se transfiguran. Pasa igual con Upata, a 250 años de fundada, todavía no tiene un ícono que la identifique. Sin embargo, la entrañable Villa del Yocoima, guarda escenas y escenarios de una belleza singular. Así pasa con esta imagen capturada desde una Plaza Bolívar todavía húmeda por un inesperado aguacero de abril. Al fondo, la Casa Verde de la que ya escribiera Rómulo Gallegos en su novela Canaima.



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Tia Mercé y su Inmensa Ternura

 viejitacuentosTía Mercé fue el personaje mas allegado a mi, el que mas entre todas mis tías. No debía ser tan vieja, pero sus dolencias reumáticas la habían convertido en un ser enteco, curvado hacia delante, de andar lento y menudo (parecía moverse sobre sus solos huesos). Siempre llevaba una falda ancha y larga, de tela barata que le llegaba a los pies, y un saquito pegado al cuerpo, abotonado hasta el cuello. Era de una limpieza impoluta. Tenia apenas unas mechitas de pelo blanquecino que sujetaba en un simulacro de sorongo, con un peinillo. La cara también era delgada, de labios finos, y pómulos hundido. Poseía el hablar mas dulce que jamás escuché. Su vocecita era delgada y temblorosa, como todos sus gestos. Se paseaba por la casa como un duendecito impalpable de infinita ternura, con un tabaco de mascar siempre entre los labios. Por definición, fue mi verdadera abuela. Me contó todos los cuentos de las Mil y Una Noches, el de Caperucita, el de Blanca Nieves. Jamás me dijo  que no cuando le pedía que me los volviera a contar. Cuanto supe de historia sagrada, de cosas de la antigüedad lo aprendí de ella.
 
Acostada en su chinchorro, a  mediodía, le encantaba que le rascara la cabeza. Lo hacia con gusto retribuyéndole lo mas que podía, la cercanía que siempre tuvo para conmigo.

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